viernes, 14 de marzo de 2014

III Media maratón de Salamanca, un referente de las populares.

¡Feliz sábado a todos!
 
Tras casi un mes de paréntesis en mi actividad bloguera, vuelvo con renovadas energías, pero sólo en cuanto a nuevas ideas y contenidos de interés se trata, porque en el plano físico, estoy para el arrastre: he pasado el ecuador del plan de 15 semanas que estoy siguiendo para afrontar mi cuarto maratón, quizá el más importante de los que se celebra en territorio español, el Maratón de Madrid; y los más de 500 kilómetros que acumulan mis piernas durante estas 8 semanas, están empezando a pasar facthura. No tengo ninguna molestia en particular que me quite el sueño, pero sí muchas pequeñas dolencias musculares, que en su conjunto alteran en gran medida mi cotidianidad e incluso soy consciente de que afectan a mi humor, sacando de manera más habitual, mi vena más cascarrabias (menos mal que mis dos amores ya me conocen y lo aceptan con resignación y grandes dosis de paciencia).
Una de las leyes no escritas en la que tengo especial fe, es que todo sacrificio tiene su recompensa y la mía ha venido dada en forma de MMP (mejor marca personal) en media maratón: el pasado día 2 de marzo estaba señalado en rojo en mi calendario, se disputaba la III Media maratón de Salamanca, sin duda, una de las carreas con el recorrido más espectacular del panorama nacional, cita que afrontaba con serias dudas, debido a la ya mencionada carga de kilómetros y al más que exigente trazado, con casi 200 metros de desnivel positivo. Esta es mi particular visión de una carrera con mayúsculas:
 
 
                                  LA CRÓNICA
 
 
A pesar de ser una carrera relativamente joven, ésta era la tercera edición, el número de inscritos (2100) y la rapidez con la que se agotaron los dorsales (36 horas), reflejan claramente el gran papel que desempeña una organización, que se deja la piel en pos del bienestar del popular. Cuando llegas a recoger el dorsal, es cuando te empiezas a dar cuenta de que no es una carrera más: hay información y voluntarios desde el primer paso que das por la feria del corredor, situada en el pabellón Julián Sánchez "el Charro". No hay colas, el trámite es inmediato, por lo que puedes dedicar más tiempo a curiosear los numerosos e interesantes "stands" situados en la pista, todos ellos relacionados en mayor o menor medida con el mundo del running: tiendas de deportes, clínicas de fisioterapia, podológicas, dietistas, bebidas energéticas, revista Runner's World, hinchables para los más pequeños... en fin, un despliegue que ya les gustaría ofrecer a la mayoría de las denominadas grandes. La bolsa del corredor, acorde con la calidad del evento:

- Camiseta oficial JOMA manga larga en varios colores.
- Botella de Vino Roble D.O. Arribes del Duero
- 1 L. de Caldo cortesia de ANETO
- 1 Bolsa compra reutilizable cortesía de ANETO
- 1 Bolsa cortesía de VIALIA
- 1 bollo cortesía de DULCA
- 1 Manzana cortesía de FRUTAS TARDÁGUILA
- 1 revista de atletismo cortesía de Runner´s World
- 1 Lata de bebida isotónica MONDÁRIZ SPORT
- 1 Sobre de gel frío cortesía de ICE POWER
- 6 MESES de suscripción ONLINE a la revista CORRICOLARI ES CORRER.

Y todo esto, más un recorrido espectacular, con una organización perfecta, por el módico precio de 10 euros, que incluso ofrecía servicio de guardería durante el transcurso de la prueba. Así que luego, que no nos cuenten películas de miedo, cuando en la mayoría de las carreras, nos dan la mitad (o menos) por el doble de dinero; a eso en mi pueblo se le llama ROBAR. Por todo ello, mi más sincera enhorabuena a los organizadores de la prueba y al excelentísimo Ayuntamiento de Salamanca.
 
En cuanto a lo meramente deportivo, el día amaneció fresco, desapacible, con un cielo repleto de nubes amenazantes, que por suerte nos respetaron durante toda la carrera. No madrugué excesivamente, ya que la casa de mi suegra está situada a unos dos kilómetros de la salida, distancia que supuso un gran calentamiento y que me sirvió para atenuar el frío reinante y para romper a sudar.
 
 
                                     
                                                                          Calentando.
 
La salida estaba prevista a las 10:30. Media hora antes, había quedado con mi compañero de fatigas, Juan Luis Romo, que venía desde Venta de Baños, para darle su dorsal y vivir la previa juntos. Le acompañé a dejar la mochila en el ropero (también perfecto), situado en el mismo pabellón Julián Sánchez y en un santiamén estábamos trotando por los aledaños de la salida, situada en la Avda/ María Auxiliadora, frente al Corte Inglés. Allí nos encontramos con Adrián Santos, esta vez sin su padre (está recuperándose de una lesión) y con José Manuel, otro de los habituales en estos eventos. También tuvimos la suerte de saludar a un gran runner y   bloguero, como es Desiderio Becerril, "Desi", del club "Corriendo por Palencia", con el que tuvimos una breve charla y nos hicimos la foto de rigor (no dejéis de visitar su blog "Corriendo por el mundo", os lo recomiendo).
 

                                    
                                                    Los de Venta con el maestro Desi.
 
A falta de 5 minutos para el comienzo de la prueba nos dirigimos a los cajones de salida, que como todo lo tocante a la organización, estaban perfectamente acotados y sorprendentemente holgados; la gente de Salamanca no puede ser más respetuosa con sus objetivos y con el de los demás. Me despedí de Romo con un abrazo y me situé junto a Adrián y José Manuel en el primer cajón, objetivo: 1h 25'00".
 
                                     
                                                      Con Romo y Adrián en la salida.
 
A las 10:30, el spiker instó a todos los presentes a que completaramos con él la cuenta atrás; resulta de lo más emocionante escuchar a más de 2000 gargantas al unísono; al llegar a cero, sonó el disparo que daba comienzo a la carrera. Salí totalmente desbocado, me parecía increíble poder correr con normalidad desde la primera zancada. 

El terreno en los primeros compases de la prueba es de lo más favorable, por lo que el ritmo al paso por el primer kilómetro es bastante rápido: 3'48", no paro de mirar hacia atrás, pero no logro ver a mis compañeros, es por esto que decido concentrarme en mi carrera. 

En la Avda/ Mirat intento colocarme bien, ya que estamos a punto de entrar en la zona más complicada del recorrido: c/ Zamora, Plaza Mayor, La Rúa, c/ Libreros. Es todo un lujo poder correr por el casco histórico de una de las ciudades más bellas del mundo; no puedo evitar emocionarme al pasar junto a la catedral, la Clerecía (iglesia donde contraje matrimonio), la Casa de las Conchas...y tantos y tantos lugares emblemáticos, plagados de historia. El "tour" por la zona monumental comprende los siete primeros kilómetros del recorrido, es la zona más técnica y enrevesada, ya que las calles son muy estrechas, la mayoría de ellas adoquinadas y los giros de 90º son continuos, al igual que los desniveles tanto positivos como negativos. Pese a todas estas dificultades, el ritmo global continua claramente por debajo de 4'00''. En este punto cruzamos el Tormes por el puente romano (sigo sin noticias de Adrián y José Manuel) y comenzamos a alejarnos del casco histórico en dirección al barrio del Zurguén, carretera de Aldeatejada. 

Me encuentro muy fuerte y el ritmo no decae, aunque el terreno es un continuo "rompepiernas" (apenas hay cien metros llanos), que al estar acompañado de un viento de cara, que por momentos alcanza los 30 km/h, se hace aun más complicado.
 
                                      
                                                 Cruzando el Tormes por el puente romano.
 
 
La primera dificultad seria del día está situada en el km 9 y se trata de una fuerte pendiente, que da acceso al barrio del Zurguén; son unos 600 metros de una dureza considerable, que supero con grandes sensaciones, ya que doy cuenta de un gran número de rivales; en este parcial marco 4'16'.
 
Comienza la vuelta hacia Salamanca, km 10 (39'35'') y segundo avituallamiento, como es de ley, está ubicado a ambos lado de la calzada (por poner un pero, eché en falta que las botellas de agua estuvieran abiertas).
 
                                       
                                                     Segundo paso por el puente romano.


 
El retorno se realiza por el carril bici que habitualmente utilizo para entrenar durante mis estancias en estos lares, por lo que me empiezo a sentir como pez en el agua. También ayuda que el aire sopla a favor, que sigo pasando a gente y que son muy pocos los que me rebasan. El ritmo total continua por debajo de 4'00'' el km.
 
De vuelta a Salamanca.
 
En el km 12, volvemos a pasar por el puente romano, esta vez mirando hacia la ciudad, por lo que si tienes fuerzas, puedes disfrutar de la postal más típica de Salamanca.
 
 
                                           
La catedral desde el puente romano.
 
Continuamos por mi terreno: ahora la carrera discurre por el paseo fluvial que bordea el Tormes, hacia el parque de la Aldehuela, terreno bastante favorable, así que los ritmos vuelven a estar por debajo de 4'00'' con relativa facilidad, al paso por el km 15 marco 59'25''.
 
En el km 17 pasamos a escasos 300 metros de la casa de mis suegros (comienzo del Camino de las Aguas), estamos a la altura de la Aldehuela y al fondo se intuye la dificultad más seria de la jornada, la ascensión hacia la Avda. Comuneros. Es en este momento, cuando me doy cuenta de que todo el trabajo realizado de cara al maratón de Madrid, está surtiendo el efecto esperado: sufro como cualquiera o quizá más, pero el ritmo y la cadencia son totalmente superiores a los del resto; no recuerdo ser rebasado por nadie y por el contrario, yo empiezo a pasar gente como si estuvieran parados. Con la emoción del momento, me vacío de tal forma, que al llegar a la cumbre necesito tomarme un respiro para afrontar el tramo final de la carrera, varios corredores vuelven a pasarme. Es el km 19, pese a la dureza de la ascensión marco 4'18''.
 
 
                                     
                                                           Romo en medio del pelotón.
 
Avda/ comuneros, pica ligeramente hacia abajo, lo que me sirve para recuperar y volver a la senda del sub 4'00". En el km 20 afrontamos el último tramo de desnivel positivo, no es muy duro, pero después del castigo anterior, hace que mis piernas se quejen. Giramos hacia Avda. Cipreses, queda 1 km: 1h20'10'', no me quedan muchas fuerzas, pero tengo a tiro el bajar de 1h24'. Aprieto los dientes y me lanzo a tumba abierta en busca de la Avda. María Auxiliadora, donde está situada la línea de meta. El público que abarrota los laterales de la calzada te da alas, al fondo veo el reloj que cuelga del arco de llegada: 1h23'50'', 51'', 52'', 53'', 54'' 55'', 56'', 57'', 58'', 59'', 1h24'00'....Entro en meta como una exhalación, finalmente 1h24'01'' ¡¡¡Contentísimo!!! MMP y en una carrera con gran parte de los factores en contra: climatología, desnivel y carga excesiva de kilómetros durante la semana. Puesto 85 de la general y 22 de mi catego categoría.
 
 
 
 
 
 
                                                           video de mi entrada en meta.
 
 
 
Los demás integrantes de la expedición también cumplieron con creces y estuvieron a un gran nivel: José Manuel 1h25', Adrián 1h26' y Romo 1h44'40'', tres minutos mejor que el año anterior. ¡Enhorabuena a los tres!
 
 


Con José Manuel y Adrián en la llegada.
 
 Para los amantes de las estadísticas, aquí os dejo el enlace de mi página en Garmin connect, por si queréis echar un vistazo a los parciales, altimetría y demás "frikidatos".
 
Solamente me queda dar mi más sincera enhorabuena a la organización de la III Media maratón de Salamanca, al Excmo. Ayuntamiento y a todos los voluntarios, ya que entre todos han conseguido llevar a cabo una de las mejores carreras en las que he tenido la suerte de participar. Sinceramente, creo que  la mejor publicidad que se le puede hacer a un evento de estas características es poder decir, que sois un ejemplo en el que se deberían fijar muchas de las mal llamadas "grandes". VOLVEREMOS.
 
Próximo objetivo: Media maratón de Segovia, 30/03/2014, donde estrenaré las zapatillas que espero me lleven a completar mi cuarto maratón. Se trata de las Adidas Energy Boost 2, la segunda generación de la revolucionaria zapatilla, que viera la luz hace ahora un año y que tan buenos resultados a conseguido durante su primer año de vida.
 
 
                                                     Como un niño con zapatos nuevos.

Un saludo a todos los viciosos del runnig y mucha suerte a los que participáis mañana en el maratón de Barcelona. Espero que cumpláis vuestros objetivos y sobre todo, que disfrutéis de cada zancada.