viernes, 11 de octubre de 2013

3º Microrrelato del juego

Feliz viernes a todos, os presento el tercer microrrelato del juego, la autora del mismo es Virginia Blanco. En él, nos deja entrever de forma brillante, cómo se puede pasar de una vida rutinaria y gris a otra llena de esperanza, cómo el más nimio de los gestos, puede desencadenar en el hallazgo de la identidad perdida. Espero que lo disfrutéis tanto como yo lo he echo.
Os sigo animando a participar, no lo dudeis y poneros a escribir, porque de una aburrida tarde, puede surgir algo tan hermoso como esto:

El día amaneció tan oscuro y triste como su alma, nada hacía presagiar que hoy cambiaría su vida para siempre. Tomó su amargo café mañanero, mientras fumaba un pitillo y leía la prensa. Se duchó y vistió siguiendo los pasos sistemáticos, casi obsesivos, de cada día. Bajó las escaleras, se despidió de su gata con una cariñosa caricia en el lomo, y cerró la puerta, mientras ella perseguía a una mariposa negra.
Subió al coche, puso una vez más el único CD que escuchaba desde hacía años y fue directa a la pista 4, su preferida. Mientras tarareaba la canción, pensó: ¿una mariposa negra en mi casa? ¿de dónde habrá salido?. Y en ese preciso instante sucedió. El coche parecía tomar sus propias decisiones…y ella lo dejó. Juntos cogieron la primera salida de la rotonda.
Este hecho provocó un dulce hormigueo en su estómago, y de repente, sintió una leve sonrisa que hacía tiempo que no encontraba en sus labios. Su lugar de trabajo iba quedando a su espalda, su familia, sus amigas, su pareja, su gata… pero nada importaba porque su nueva vida, llena de posibilidades, alegrías, expectativas, y gratamente desconocida, se presentaba justo frente a sus ojos. ¿Fin?.

Un saludo a todos los viciosos del running (y de los microrrelatos)