lunes, 16 de septiembre de 2013

10k adidas urbana de Palencia

Feliz martes a todos, el pasado día ocho, se disputó en Palencia la carrera que tradicionalmente para mí, abre la temporada de competición más intensa del año; los "10k adidas urbana de Palencia".
Aunque siempre llego un poco corto de forma, debido a los excesos veraniegos, me hace especial ilusión participar en ella, pues fue donde me bauticé, deportivamente hablando, hace ya dos años.
El día comienza con la habitual quedada a los pies del Hotel San-Gar, donde "Niño", como siempre, organiza a la gente disponiendo qué coches se deben llevar y cómo se deben ocupar los mismos. En ésta ocasión fue sencillo, ya que nada más acudimos a esta cita con "la urbana", Domingo, Juan Carlos, "Niño", "Moski" y un servidor. En Palencia nos encontraríamos con el resto de "trotabirras" inscritos, Rodri y Alonso, más Juanma, Nel y Adrián.
Los prolegómenos, que habitualmente están destinados al calentamiento y estiramientos varios, en esta carrera son algo especiales, porque a cada zancada que das, al correr en casa, te encuentras con algún conocido, con el que tienes que intercambiar la información básica de todo corredor popular: parte de dolencias, lo poco o mucho que has entrenado, la  fluctuación del peso corporal desde la última carrera y la previsión del tiempo a realizar, que siempre es un par de minutillos peor que la marca que finalmente se consigue. Sin apenas tiempo para más, suena el disparo y como casi siempre me pilla mal colocado, por lo que me toca "culebrear" entre la gente para poder empezar a correr cuanto antes y no penalizar demasiado el crono final.
En un principio tenía pensado salir a 4:15, para probar sensaciones de cara a la media maratón del próximo domingo en Valladolid, donde será mi ritmo para intentar bajar de 1 hora 30, pero al pasar el primer kilómetro y marcar 3:45, me dije, -"que coño, vamos a por todas"-,a mí me pasa como al que oye palmas y se le van los pies, sólo sé correr de una manera y es dando todo lo que tengo. Van pasando los kilómetros y el ritmo se estabiliza entre 3:55 y 4:00. En el cinco alcanzo a Nel y Adrián, cruzo algunas impresiones con ellos y decido acoplarme al grupo. Los dos siguientes parciales me sirven para recuperar fuelle, pero para intentar bajar de 40 minutos esa cadencia no me vale. En el siete aprieto un poco y enseguida noto que los Santos no me siguen. Intento calcular qué tiempo debo marcar en el último 3000 para bajar de 40 y me salen menos de 12 minutos, valoro los pros y los contras y como siempre, no me doy por vencido y decido intentarlo.
Llego al nueve y todavía tengo opciones si marco 3:40 en el último; no lo dudo y me tiro a tumba abierta. Estoy fundido, aunque el ritmo no decae y creo que lo conseguiré. La sorpresa llega cuando antes de entrar al campo de la juventud, donde está situada la meta, mi reloj pita y me canta el kilómetro diez, intento esprintar, pero cuando encaro la recta de meta, veo que el cronógrafo situado debajo de la pancarta cambia de 39:59 a 40:00, en un primer momento me siento un poco decepcionado, pero enseguida, al ver a mi familia en la grada jaleandome, ese sentimiento se torna en orgullo y cruzo la meta con el convencimiento absoluto de no haberme dejado nada dentro. Tiempo final 40:24.
El resto de la gente en clara progresión: Niño imparable 36:55, seguido de Juanma 39:01, increible después de asistir a una boda la noche anterior, Nel y Adrián poco más de 41, Moski siempre mejorando bajó de 42, Domingo entró en 43 al igual que Rodri y Juan Carlos y Alonso bajaron de 45, mejorando así su anterior mejor registro. 
Próxima cita: XXV MEDIA MARATÓN DE VALLADOLID
Un saludo a todos los viciosos del running