lunes, 29 de julio de 2013

Gracias, "guiris" y microrrelatos 3.0

Feliz lunes, de antemano quiero dar las gracias a todos los que os tomáis la molestia de dedicar unos minutos a leer todas y cada una de las entradas de "Millas y birras".
Es un honor y una gran motivación para mí, (aunque me da mucha vergüenza) recibir las palabras de aliento y las críticas tan positivas que me haceis tanto en persona, como en las redes. Espero que mis proximas historias, batallitas, crónicas y microrrelatos estén a la altura de vuestras expectativas y os sigan entreteniendo.
Tras los agradecimientos, pasaré a relataros brevemente lo que ha sido otro estupendo fin de semana para la peña "los mochilones": el viernes, como viene siendo habitual, gran sentada en la terraza del "Thales de Mileto" (o como le llama mi mujer: Thales de "Aquiles"), bar regentado por nuestro amigo Diego Juanes, donde tanto él como sus camareras nos tratan de maravilla. Nos echamos unas risas y arreglamos España a ritmo de cañas y tapas.
El sábado por la mañana subida al monte de Tariego,13 kms muy duros, que iran poniendo a tono mis piernas de cara a la pretemporada que comenzaré a últimos de agosto.Para reponer fuerzas, comida en la peña. Degustamos un delicioso arroz con bogavante y seguidamente nos disfrazamos para la fiesta "guiri", (adjunto fotos para que veais las pintas) organizada por los hosteleros de la localidad y la asociacion juventeños y salimos a realizar las pruebas de la yinkana que transcurrían en cada uno de los bares participantes. Barbacoa al atardecer y continuamos con las pruebas. Aunque tenía intención de salir a darlo todo, al final me retiré con mis chicas sobre las 12 de la noche (me estoy haciendo mayor).
Por la mañana vi paso a paso lo  acaecido durante el resto de la velada en el WhatsApp de la peña (qué risas y qué envidia, se lo pasaron de miedo); Los bravos "mochilones" completaron la yinkana y nos llevamos el jamón del sorteo, del que daremos buena cuenta, en las ya proximas fiestas de Santa Rosa.
Ahora os dejo con un nuevo microrrelato:

"Iron-man"

Tras más de media hora frenética ejercitandose en el agua, le llevaron en volandas hasta la bicicleta cuya cadencia mecánica le hacia sufrir y sentir libre a partes iguales. La última transición era la que más odiaba, aunque hoy sería diferente: se asió a las dos barras y por primera vez desde el accidente, consiguió dar un paso, en ese mismo instante supo que volvería a andar.

Para crear este microrrelato, me he inspirado en un artículo que escribió mi amigo Pablo Morate, llamado "Discapacidad: una ventaja competitiva" que lo podéis encontrar en una publicación digital llamada "ethic". Os lo recomiendo, es supermotivador.
Un saludo a todos los viciosos del running.