lunes, 11 de noviembre de 2013

7º Microrrelato del juego.

Feliz martes a todos. Antes de afrontar la crónica de lo acontecido este fin de semana en San Sebastián, con motivo de la mítica Behobia, quiero ordenar mis recuerdos y serenar mis ánimos (ha sido todo muy intenso). Así que, antes de afrontarlo, quiero presentaros un nuevo microrrelato perteneciente al juego, que tantas alegrías me está reportando. Esta vez, se trata de una composición, ideada por la privilegiada mente de un personaje al que admiro y quiero y que nunca deja de sorprenderme. Para que no tengáis ningún tipo de prejuicio, os desvelaré su nombre al final de la entrada. Sin más preámbulos, os dejo con este microrrelato, que deja un montón de puertas abiertas al debate, tanto en su trama, como en su desenlace.
 
                                                                   "Inmolación"
 
“El día amaneció tan oscuro y triste como su alma, nada hacía presagiar que hoy cambiaría su vida para siempre…” Oyó a lo lejos una voz que le susurraba, “Juanma, son las 8:00, debo tomarle la temperatura”. Era el ritual con el que comenzaba todas las mañanas. A sus 24 años, y después de que hace 4, un conductor ebrio se saltase un semáforo y le dejase tetrapléjico, había pasado por múltiples operaciones, grandes dolores y eternas sesiones de rehabilitación. Ésto, sólo había conseguido recuperar su capacidad de hablar y de pensar. Lo que le había servido, para ser plenamente consciente del sufrimiento de sus padres, que habían aparcado su vida para cuidarle; del  abandono de su novia, que no pudo aguantar la presión; y para ver como la vida de los demás, continuaba medianamente feliz, por los cauces que debiera haber ido la suya, mientras él permanecería el resto de sus días postrado en una cama. Hacía un año, había decidido ofrecerse, como conejillo de indias, a un centro de investigación experimental, pionero en España. Tras un día a día plagado de toma de muestras, pinchazos, ejercicios y rutinas militares, sintió que estaba totalmente agotado. Cuando su madre entró en la habitación, le dijo: “quiero hacerlo hoy”. Con una cara desencajada, pero llena de empatía, la madre sacó un recipiente del bolso, lo agitó y lo vertió sobre el vaso de agua próximo a la cama. Acercando la mezcla a la boca de su hijo, le susurró “te quiero”. En ese preciso instante, la Doctora Del Rio, entró en la habitación con una sonrisa de oreja a oreja y dirigiéndose a Juanma dijo…..”tengo grandes noticias para tí, las células madre funcionan”
 
 
 
 
 
Otro gran final, con cierto sabor amargo, que perdura largo tiempo en el paladar de las conciencias. Toca temas tan polémicos y tan en boga, como la eutanasia, la manipulación genética y los experimentos con humanos...y en tan sólo 200 palabras. Cada vez conseguís que los microrrelatos sean más y más grandes.
Por cierto, os preguntaréis "¿quién es el autor/a del texto?" Pues ni más ni menos, que Silvia Iglesias Sánchez, a la sazón, mi señora esposa, de la que no puedo estar más orgulloso, por atreverse a participar y con tan notable resultado.
Un saludo a todos los viciosos del running (y de los microrrelatos)